domingo, 27 de junio de 2010

Theurge

Theurge

La Luna Creciente, Vidente

Cuando la luz mas debil de Selene brilla sobre su hermana Gaia, revela secretos sobre los espiritus y sus inmensos reinos. El Theurge es el hijo de la luna creciente y quien mejor conoce los caminos de la Umbra y sus habitantes. Algunos consideran que estos videntes son los soñadores de los Garou y muchos parecen estar bastante distanciados de sus hermanos. Pueden ver y oir cosas que otros no pueden, como si vivieran tanto en el mundo fisico como en el mundo espiritual. Debido a su extraña soledad, el Theurge mantiene un puesto importante en cualquier manada. Sin el, los hombres lobo olvidarian el lado espiritual de su naturaleza. Si no les orientaran con sus sueños y visiones, avanzarian a ciegas y perdidos.

El Theurge suele ser el maestro del rito de su manada, pues es el que conoce mas ritos y el que esta mas cualificado para celebrarlos. Tambine suele negociar con los espiritus con los que tropieza, pues es quien tiene mas posibilidades de conocer su idioma y comprender su extraño modo de pensar. Los Dones de la luna creciente les ayudan en estos cometidos, aunque es necesario tener cierto tipo de mentalidad para aprender a "pensar" como los espiritus. Cuanta mas afinidad siente un Theurge por los espiritus aliados, mas extraños les resultan aquellos que piensan de una forma mas fisica.

Rabia Inicial: 2

Dones Iniciales: Lenguaje Espiritual, Roce Materno, Sentir al Wyrm

Estereotipo: Solo un idiota le diria a la cara a un Theurge que es enigmatico o ambiguo, aunque muchos Lunas Crecientes hacen honor al estereotipo. Suelen hablar con acertijos y usar expresiones enigmaticas pues, como suelen relacionarse con los espiritus, se han acostumbrado a hablar de esta forma. Aquellos Theruge que han nacido bajo la luna decreciente muestran una mayor tendencia a someter a los espiritus a la fuerza (y a luchar contra los malignos), mientras que los que nacen durante la luna creciente se muestran mas amables y lisonjeros con los habitantes de la Umbra.

Cita
: Mira, hijo mio, pero no con los ojos, sino con el corazon. Escucha los susurros del viento. Los sonidos que oyes no son simplemente hojas acariciando la hierba. No. Son los espiritus a los que hemos invocado esta noche. Debes honrarlos, pues han bendecido nuestro tumulo con su presencia.



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